Sector · Restauración

Montaste un restaurante, no una gestoría.

Pero la semana se va en cuadrar la caja, perseguir papeles, rehacer el cuadrante porque alguien ha caído, coger el teléfono en pleno servicio y mandar a mano la confirmación y el menú de cada reserva. Nada de eso da de comer a nadie. Y nada de eso se puede dejar de hacer.

  • El cuadrante de la semana que viene se ha rehecho ya tres veces
  • Las facturas de proveedor se teclean una a una, cuando se puede
  • El escandallo que usas es el de la carta anterior
  • Y cuando entra un grupo de treinta, todo vuelve a WhatsApp y al papel

Cinco cosas que te comen la semana y no las ve ningún cliente.

El escandallo miente

Nueve de cada diez restaurantes actualizan el coste de sus platos como mucho una vez al año. Entre tanto el proveedor sube, la carta no, y el margen que creías tener no existe. Un escandallo de hace seis meses puede estar subestimando el coste real de un plato hasta la mitad.

La salida: cada factura de proveedor que entra actualiza el escandallo. De una vez al año a cada vez que compras.

El teléfono en una mano y el móvil en la otra

Treinta llamadas al día a dos o tres minutos cada una es más de una hora diaria, casi siempre en el peor momento. Y después hay que confirmar por WhatsApp, mandar el menú, recordar la víspera. Todo a mano, una por una.

La salida: la reserva se atiende sola, y el cliente recibe solo lo que tenga que recibir.

Cada grupo grande es un expediente a mano

Una comida de empresa de treinta personas se gestiona a trozos: el presupuesto por una parte, el menú cerrado por otra, los alérgenos en una nota, el número final que cambia tres veces y la factura a nombre de la empresa que hay que pedir aparte. Todo correcto y todo manual.

La salida: el grupo se gestiona como un expediente, desde el presupuesto hasta la factura.

El papeleo laboral no espera

El cuadrante cambia cada semana, hay bajas de última hora y cambios entre compañeros. Todo el mundo ficha todos los días, también los eventuales. Y si mañana entra una inspección, hay que poder demostrar cada cambio.

La salida: el cuadrante se rehace solo y el registro queda hecho, con su rastro detrás.

Las mesas vacías salen gratis

Una reserva que no aparece ni avisa es una mesa sin facturar que además dejaste de ofrecer a otro.

La salida: señal cobrada al reservar y liberación automática si no llega.

Qué resolvemos

Lo que cambia en tu casa.

Antes · El escandallo se actualiza una vez al año

Coste de plato al día

Cada factura de proveedor que entra recalcula el escandallo. Cuando un ingrediente sube, lo ves en el plato que lo lleva, no seis meses después.

Antes · Confirmar y recordar se hace a mano, reserva por reserva

WhatsApp que trabaja solo

Confirmación al reservar, menú si lo pides, recordatorio la víspera y aviso de cambios. Sin que nadie escriba un mensaje.

Antes · Un grupo de treinta se lleva media mañana

El evento, en un solo sitio

Presupuesto, menú cerrado, alérgenos, número de comensales y datos de facturación viven juntos y se actualizan solos cuando algo cambia.

Antes · Las facturas de compra se pican a mano

Lectura automática a tu gestión

Llegan por correo, se leen, se clasifican con tu plan de cuentas y se registran por sociedad y por local.

Qué podemos automatizar, área por área.

Seis áreas, y en cada una el detalle de lo que deja de hacerse a mano. No hace falta empezar por todas: en el diagnóstico decidimos por cuál sale más a cuenta.

01

Escandallos y coste de plato

El coste de cada plato refleja lo que cuesta hoy, no lo que costaba cuando se hizo la carta.

  • Cada factura de proveedor que entra actualiza los precios y recalcula el escandallo
  • Coste y margen por plato, consultables en cualquier momento
  • Aviso cuando un ingrediente sube y se come el margen de un plato
  • Escandallo distinto por local cuando los precios de compra no son los mismos

02

Reservas y avisos por WhatsApp

La reserva entra, se confirma y se recuerda sola, venga por donde venga.

  • Entrada por WhatsApp, web o teléfono, con el mismo criterio en los tres
  • Confirmación automática al reservar, con fecha, hora, comensales y cómo cambiarla
  • Envío del menú, la carta o lo que quieras adjuntar, sin escribir un mensaje
  • Recordatorio la víspera y aviso si algo cambia por tu parte
  • Asignación de mesa contra el plano real, con reubicación si conviene
  • Cobro de la señal al reservar y liberación automática si el pago no llega en plazo

03

Grupos, eventos y privatizaciones

Lo que hoy se gestiona a trozos y por WhatsApp pasa a tener un sitio y un estado.

  • Presupuesto con menú cerrado y precio por persona, generado desde una plantilla tuya
  • Señal del grupo cobrada al confirmar, con sus propias condiciones de cancelación
  • Número de comensales y alérgenos actualizables hasta el último día, sin rehacer nada
  • Menú y condiciones enviados por WhatsApp a quien organiza, y reenviables a su gente
  • Datos fiscales recogidos al reservar, para que la factura a la empresa no sea una gestión aparte
  • Aviso de lo pendiente de cobro cuando el evento ya ha pasado

04

Agente de voz

El teléfono deja de competir con la sala en pleno servicio.

  • Atiende a cualquier hora, también con el local cerrado
  • Toma la reserva y la registra como si la hubiera cogido una persona
  • Responde a lo que siempre se pregunta: horarios, alérgenos y cómo llegar
  • Pasa la llamada a una persona cuando se sale del guion

05

Facturas de compra y proveedores

Las facturas de proveedor dejan de picarse una a una.

  • Llegan por correo y se leen al entrar, sin reenviarlas a nadie
  • Clasificadas con tu plan de cuentas y repartidas por sociedad y por local
  • Control de duplicados antes de registrar
  • Precio por proveedor y por producto, con su histórico

06

Turnos, personal y registro de jornada

El cuadrante deja de rehacerse a mano y el papeleo laboral deja de acumularse.

  • Turnos y descansos sobre las reglas reales de tu convenio
  • Recálculo cuando entra una baja o hace falta un refuerzo
  • Registro diario de jornada de toda la plantilla, también eventuales y fijos-discontinuos
  • Trazabilidad de los cambios de cuadrante, para poder justificarlos si te los piden
  • Aviso antes de llegar al límite legal de horas extra
  • Horas reales frente a las planificadas, por persona y por semana
  • Coste de personal del servicio, al lado de lo que ha facturado

No necesitas todo esto. Necesitas saber por dónde empezar.

Ningún restaurante tiene los cinco problemas a la vez, y ninguno los arregla todos de golpe. En 30 minutos miramos cómo lo llevas hoy y salimos con uno: el proceso que más tiempo te devuelve, lo que costaría ponerlo en marcha y cuándo estaría funcionando.

Solicitar diagnóstico gratis